El 6 de agosto de 1883 se dict ó en el país la primer clase de lo q ue hoy son las carreras de Agronomía y Veterinaria.
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Columnistas destacados - 05/08/2003 09:31:00 AM - Luis M. Villa para fyo.com Hace 120 años, en Lomas de Zamora UN POCO DE HISTORIA El 6 de agosto de 1883 se dictó en el país la primer clase de lo que hoy son las carreras de Agronomía y Veterinaria. Asistieron un total de 17 alumnos, y ocurrió en el Instituto Santa Catalina, ya desaparecido, ubicado en lo que hoy es Lomas de Zamora. Se iniciaba así una parte importante de la enseñanza superior en el país. Es por esta razón que los Ingenieros Agrónomos y los Médicos Veterinarios argentinos festejamos nuestro día cada 6 de agosto. En 1887 egresaban los primeros profesionales, 10 Ing. Agr. y 3 Méd. Vet. Actualmente, ambas profesiones tomadas en conjunto, más las carreras afines, superan los 30 mil matriculados activos. LAS CIENCIAS AGROPECUARIAS EN NUESTRO PAÍS La investigación en las ciencias agropecuarias data de mucho menos tiempo. Así, la creación del INTA en 1956 y del CONICET en 1958, marcan el comienzo de tales actividades. Hoy no hay competitividad sustentable en el tiempo sin investigación, al menos sin investigación aplicada. Es importante recordar que invertimos sólo 0,4 % del PBI en investigación contra el doble de Brasil y Chile y el 2,5-3 % del producto en países desarrollados. Lo destinado a investigación agropecuaria es muy poco, y es casi cero lo dedicado a investigación forestal (renglón en el que el país tiene un déficit en su balanza comercial de US$ 1.000 millones anuales). SOMOS MUCHOS? SOMOS LOS ADECUADOS? La Argentina es un país carente de planificación. Así, por ejemplo, no debe sorprender que tengamos el doble de los médicos y la mitad de los enfermeros que la OMS recomienda. Los ingenieros agrónomos superamos los 16 mil en el país según algunas estadísticas. Si bien es cierto que la demanda de profesionales agrónomos por parte de empresas creció mucho en los últimos 15-20 años, no es menos cierto que actualmente ya se aprecia una saturación, tanto a nivel regional como nacional. Asimismo, actualmente hay unos 60.000 productores menos que hace una década y lamentablemente todo parece indicar que otra cifra similar podría abandonar la actividad en los próximos años, generando nuevas dudas sobre la necesidad de continuar incrementando el plantel de agrónomos. A inicios de los ''90 en nuestro país había 27 Universidades Nacionales. Actualmente hay 39 ó 42 o alguna cifra intermedia entre estas dos, si tomamos en cuenta distintas fuentes. Cualquier político que se precie buscó por estos años crear una Universidad (estatal) en su lugar de origen, porque esto es muy simpático y suma votos. Así tenemos la Universidad de la Matanza gracias a Alberto Pierri y varias otras más. Todo esto junto con nuestros crónicos problemas presupuestarios, generó o contribuyó a una enorme disparidad entre universidades. Así , la Univ. Nac. de Rosario tiene un presupuesto de $ 1.350 por alumno, mientras Quilmes tiene $ 5.550, San Juan $ 4.850, y así otros. En la UBA, Ciencias Exactas con 5.000 alumnos tiene 23 millones de presupuesto (sólo 5.000 alumnos y tiene un 25 % del presupuesto de la UNR). Según algunos datos del año pasado, la UNR tiene 65 mil alumnos y 87 millones de presupuesto. No sólo los políticos fundan nuevas universidades. Los sindicatos pese a su situación actual, están en esa misma vía. Así, SUTERyH, el sindicato de los trabajadores de la propiedad horizontal, firmó un muy amplio y ambicioso convenio con la UTN, con la participación del gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Es el primer paso según ellos mismos lo afirman para luego fundar su propia universidad. Recientemente una de las agrupaciones de los taxistas de la Ciudad de Buenos Aires ha afirmado que la principal aspiración de la entidad es fundar la Universidad Nacional del Taxista (¿??). En un proyecto similar se encuentra la gente de la UOM de San Nicolás, que cuenta con valiosos recursos provenientes de las acciones de la ex Somisa que quedaron en manos de los trabajadores. Respecto de las ciencias agropecuarias, en las Universidades Nacionales hay 27 Facultades de Agronomía, 8 de Veterinaria y 5 Forestales o de Recursos Naturales. Hay unos 40 programas de Maestría y tan sólo 4 programas de Doctorados (de estos últimos es de donde surgen nuestros tan necesarios investigadores). Se han otorgado algo menos de 800 Maestrías; y de ellas casi 500 son de la última década. A su vez, de esas casi 500, la mitad provienen de 2 Universidades, Buenos Aires y Mar del Plata. Un análisis retrospectivo de casi 50 años de investigación agropecuaria en la Argentina muestra una muy alta rentabilidad en todos los cultivos y procesos que fueron sujeto de estudio. Esto lo confirman estudios internacionales, realizados con criterios homologados y comparables con el resto del mundo. Tampoco hemos superado el promedio, simplemente tanto la investigación básica como la aplicada, bien enfocadas, en general han sido y son un muy buen negocio en el mundo. Actualmente enfrentamos un conjunto de serios problemas entrelazados. Nos hemos vuelto más dependientes de la tecnología importada. Nuestros recursos humanos activos fronteras adentro participan poco en actividades científicas internacionales, y además publican muy poco. Y lo más preocupante, al bajo presupuesto se le suma un grave problema a 10-20 años vista, el reemplazo de los investigadores que se retirarán durante ese lapso. No hay armonía entre lo dedicado a la actividad de grado (el título universitario), a la actividad de posgrado aplicada y no dedicada a la investigación (Especializaciones y Maestrías); todo eso comparado contra lo poco que se invierte en Doctorados. Un resumen, tal vez no del todo preciso, podría sugerir la conveniencia de inducir a la reducción la actividad de grado, incrementar y a la vez elevar la rigurosidad y nivel de las Maestrías (muchas son buenas, pero hay que aspirar a más) y decididamente focalizar un fuerte flujo de recursos en generar investigadores de primer nivel con Doctorados. Formar un Ing. Agr. o un Méd. Vet. es caro, dado que los costos fijos inciden mucho. En la convertibilidad cada egresado de ambas carreras significó no menos de US$ 30-35 mil, aportados obviamente por el fisco. Por la devaluación, este costo ahora es significativamente más bajo. Aún así, es conveniente analizar como reorientar recursos, fusionar cuando convenga, y dedicar mucho esfuerzo a mejoramiento vía posgrados. Respecto del nivel de las actividades de Posgrado, la CONEAU ubica en primer lugar por calidad a la Facultad de Agronomía de la UBA, seguida por las de Mar del Plata, Bahía Blanca, Córdoba y Rosario; en ese orden. El INTA y el CONICET no deberían descartar el aprovechamiento de investigadores formados con fondos públicos que residan en el exterior. Muchas veces un investigador es más útil al país aportando conocimientos desde el exterior, como por ej hace el EMBRAPA con investigadores formados en Brasil, con posgrados en el exterior y que trabajan para Brasil desde fuera. Carecemos de lugares de concentración física por rubro. Los recursos se aprovechan inapropiadamente. Por ejemplo, es absurdo que exista la dispersión de recursos regionales que se aprecia en estos momentos. Existe una interesante masa crítica que configuran la Facultad de Agronomía de Rosario, la de Veterinaria, ambas facultades de Esperanza, la Fac. de Agronomía de Paraná, y los INTA Oliveros, Rafaela, Marcos Juárez, Pergamino y Gral Villegas, a los que seguramente haya que sumar otras instituciones como el CEFOBI y el Instituto Maiztegui. MUCHOS HÉROES COTIDIANOS y ALGUNOS MÁRTIRES Dejando los diagnósticos y volviendo a la recordación de la fecha, es justo decir que ambas profesiones cuentan con mucha gente valiosa, destacada nacional e internacionalmente. Investigadores, docentes, extensionistas, gerentes de compañías proveedoras, asesores privados de empresas y de grupos de empresas, asesores de cooperativas, profesionales productores, dirigentes, funcionarios, etc; son todas posiciones en las que pueden encontrarse ejemplos de profesionales idóneos en su quehacer. Aún no siendo un caso nacional, como un ejemplo destacado de mártir viene a mi memoria Karel van Noppen, veterinario europeo, creo que belga, asesinado precisamente en Bélgica en años recientes, por investigar a la mafia que contrabandea anabólicos en Europa. Lo anterior no implica ningún juicio de valor sobre las hormonas. Simplemente, cualquier producto que se prohíba genera un mercado negro y la aparición de mafias, al margen de que sean drogas, alcohol, hormonas, etc.; y al margen de lo que en la perspectiva de cada uno sea justo o injusto como prohibición. LAS PROFESIONES AGROPECUARIAS EN EL MUNDO - EL CASO DE AUSTRALIA Es interesante citar al menos algún ejemplo sobre lo que está ocurriendo en el mundo con las profesiones agropecuarias. Sin que signifique que este caso se repita, y sólo a manera de ejemplo, conviene mencionar la situación actual de la profesión veterinaria en Australia, un país al que podemos y deberíamos imitar en muchos aspectos, un país que tampoco subsidia su producción primaria, y que pertenece al Hemisferio Sur como nosotros. En este punto Australia se encuentra en una crisis, por el número marcadamente declinante de veterinarios. Un número importante de los activos tiene previsto retirarse en los próximos 5 a 15 años, y los pocos que se reciben (tan pocos como 300 al año) prácticamente no quieren vivir en áreas rurales. Casi el 50 % de los veterinarios activos se graduó antes de 1980. El total de los veterinarios activos tiene una edad promedio que está en los 50 años. La carrera es costosa (27 mil dólares por año) y menos rentable que muchas otras. Las mujeres eran el 35 % del total de graduados hace 20 años y ahora son el 80 % (y esto sólo tomado de la fuente de estos datos, sin ninguna valoración acerca de las habilidades relativas del veterinario varón y de la veterinaria mujer). Australia es un país ordenado con metas claras, que defiende su status sanitario y protege celosamente la salud de su población. Como es obvio, ya ha tomando y continúa tomando las medidas preventivas y correctivas para planificar mejor sus recursos y evitar que el problema se vuelva un factor limitante de magnitud. Es un buen ejemplo de cómo deberíamos actuar nosotros, evaluando, diagnosticando cada factor limitante o presente en exceso; y desde el Estado inducir, ayudar, estimular, para que los recursos se dirijan en la dirección apropiada. UN DESEO Y ALGUNAS REFLEXIONES Como parte de las conmemoraciones por el Bicentenario, sería muy positivo para nosotros lograr que el Congreso Mundial de la Ingeniería Agronómica del 2010 se realice en nuestro país, quebrando así una injusta hegemonía de los países que producen con subsidios. Desde esta columna he escrito en reiteradas veces que al sector le faltan los "think tanks", los centros de pensamiento que interpretan el pasado y el presente e imaginan el futuro. Saludablemente, se están diseñando planes estratégicos de un número importante de cadenas de valor agropecuarias. Este día de festejo también debe ser una invitación a participar más y mejor, contribuyendo a la generación de riqueza genuina y sustentable para cada región del país. Hasta la próxima. Servicio de noticias de FUTUROYOPCIONES.COM - LO INVITAMOS A PARTICIPAR DE LOS FOROS DE DISCUSION. También, puede enviar Carta de Lectores y sugerencias. - Recomendamos la lectura de Editoriales, Ensayos, y la Obra de Juan Bautista Alberdi y Autores Recomendados. www.respublica.org.ar <http://www.respublica.org.ar> P.S.: Si Usted no desea recibir más información, por favor, escriba REMOVER en ASUNTO. Muchas gracias.